Petición de mano · Un momento para recordar siempre
Diseñamos la escena, tú pones la emoción.

No hay fórmulas para pedir matrimonio,
pero sí hay maneras de hacerlo inolvidable.
Nos encargamos de crear el entorno perfecto —
discreto, natural, lleno de significado —
para que ese “sí” suceda con la calma y la magia que merece.
La magia está en lo sincero, no en lo perfecto. Tu Eventelier.
Qué es este servicio
Este servicio está pensado para quienes desean pedir matrimonio de una forma especial, sin recurrir a clichés ni improvisaciones.
Diseñamos la ambientación, coordinamos los detalles logísticos y cuidamos de que todo fluya sin nervios ni prisas.
Cada propuesta es única: puede ser una cena privada, una sesión de fotos encubierta, una sorpresa en la playa o una experiencia en pareja durante un viaje.
Escenografía emocional y discreción absoluta
Creamos atmósferas que emocionan sin necesidad de palabras.
Elegimos el lugar, la luz, la música, los pequeños gestos que hacen que el momento sea real y no “de película”.
Si lo deseas, coordinamos con fotógrafo o videógrafo para capturarlo sin interrumpir la intimidad.
Y si prefieres algo íntimo, solo entre vosotros dos — lo preparamos con la misma dedicación.
Cada historia tiene su propio escenario. Tu Eventelier.
Qué incluye
- Reunión inicial para conocer vuestra historia y preferencias.
- Propuesta creativa de concepto y lugar (interior / exterior).
- Diseño de ambientación (flores, luz, música, mesa, etc.)
- Coordinación de proveedores y equipo técnico, si aplica.
- Presencia o supervisión el día de la propuesta.
- Asesoramiento postmomento (anuncio, sesión de fotos, celebración familiar).
¿Para quién es este servicio?
Para quienes quieren que ese instante sea tan especial como la boda.
Ideal si buscáis algo íntimo, simbólico y con atención a cada detalle.
Perfecto para sorprender con elegancia, sin dramatismos ni artificios.
💡 Ejemplo real: propuesta al atardecer en la Costa Blanca, con ambientación floral, velas y música en directo — alrededor de 750 €.
💜 Cada celebración es única: el presupuesto final depende del espacio, el número de invitados y los materiales elegidos.
